miércoles 30 de noviembre de 2011

Jornadas por la resinera...

Tiempos pasados siempre quedan presentes, las marcas de un árbol que por resina fue aprovechado, todavía quedaban tiestos entre la pinocha de aquellos lares, clavos en Pinus pinaster , color negruzco de la miera que caía por su fuste buscando el fin de poder ser pez, la pez.
Caminábamos por otro motivo, en concreto eran jornadas micológicas, pero el monte nos da tanto al ser humano que una vez que te adentras, de cualquier cosa puedes ser recompensado.
Gran finde con los amiguetes, estos momentos son tan esplendidos que difícilmente pueden llegar a olvidarse.

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